El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la prohibición de las máquinas tragamonedas en casinos y casas de apuestas, con el objetivo de garantizar una regulación y un control más estrictos en el marco de la Ley Federal de Juegos y Loterías. La prohibición no es sólo una medida sin retorno, sino una especie de "guante" lanzado al ex presidente Felipe Calderón. Obrador cree que las acciones de Calderón pueden haber corrompido el ecosistema de los juegos de azar.
Pero ¿qué ocurrirá con los casinos que ya explotan máquinas tragaperras? Podrán seguir utilizando máquinas autorizadas hasta que expire su licencia. Sin embargo, hay un misterioso "pero" en esta historia: los privilegios tendrán una validez máxima de 15 años, independientemente de cualquier acuerdo previo con el gobierno. Transcurrido este periodo, estos derechos no se renovarán.